Salto de agua y poza entre rocas y pinos en el entorno de Cazorla

Ruta del río Cerezuelo en Cazorla: puentes, cascada de la Malena y recorrido hasta La Iruela

La ruta del río Cerezuelo en Cazorla es un planazo para pasar una mañana caminando entre puentes de madera, pozas y pequeños saltos de agua sin tener que salir en coche del pueblo. El recorrido permite acercarse a la cascada de la Malena y, si os apetece alargarlo, continuar hasta La Iruela y su castillo.

Hay distintas variantes de esta ruta, así que en este artículo os contaremos las múltiples opciones para que elijáis la que más encaje en vuestro plan. También os contaremos cual es la mejor época para hacer esta ruta, los imprescindibles que hay que llevar y dónde podéis comer al acabar la caminata. Os dejaremos el track de wikiloc que nosotros seguimos por si queréis seguirlo.

Índice
  1. Variantes de la ruta del río Cerezuelo
  2. Dónde empieza la ruta del río Cerezuelo
  3. Descripción de la ruta del río Cerezuelo
  4. El regreso a Cazorla desde la Malena
  5. La continuación hasta La Iruela y su castillo
  6. Mejor época para hacer la ruta del río Cerezuelo
  7. Qué llevar
  8. Dónde comer después de la ruta

Variantes de la ruta del río Cerezuelo

Hay distintas variantes de la ruta del río Cerezuelo, y podéis adaptar el recorrido según el tiempo que tengáis y las ganas de caminar:

VarianteDistanciaTiempo orientativoDescripción
Solo río Cerezuelo2,4 km. Ida y vuelta.1 horaFácil. La opción más corta, centrada en el sendero junto al agua y sus puentes.
Río Cerezuelo + Cascada de la Malena4,5 km. Circular.2 horas y mediaMedia. Combina el paseo junto al Cerezuelo con la cascada de la Malena y el regreso a Cazorla por el entorno del castillo de la Yedra.
Río Cerezuelo + Cascada de la Malena + Castillo de La Iruela9 km aprox. Circular.3 h y mediaModerada. Nuestra ruta, que añade a la anterior el Castillo de la Iruela.

Al buscar una ruta para descargar, fijaos en el recorrido completo: hay trazados con distintos puntos de salida y regreso, y algunos añaden otros lugares de los alrededores. Os dejamos aquí los tracks de las tres opciones de la tabla:

Dónde empieza la ruta del río Cerezuelo

La plaza de Santa María, junto a las ruinas de la iglesia, es una buena referencia para comenzar. Desde allí podéis seguir por la calle de la Hoz hacia el camino del Ángel y el puente de Madruga, en cuyas inmediaciones arranca el sendero que remonta el río.

Es una de las cosas más cómodas de esta ruta: podéis combinarla con una visita a Cazorla sin organizar desplazamientos hasta otra zona. Si llegáis en coche, os recomendamos dejarlo antes de adentraros en las calles más estrechas del casco antiguo y acercaros andando.

Descripción de la ruta del río Cerezuelo

Del casco antiguo a las primeras pozas

Nada más incorporaros al sendero, el río pasa a ser el protagonista. El camino se estrecha y avanza junto al cauce, alternando zonas donde el agua corre entre piedras con otras en las que se remansa formando pequeñas pozas.

Una de las primeras es el Pilón del Alpargate. Algo más adelante aparecen los restos de la antigua central eléctrica del Ángel, que recuerdan el aprovechamiento que se hacía del río. Durante mucho tiempo, el Cerezuelo sirvió para regar huertas, mover molinos y producir electricidad.

Este comienzo ya merece que vayáis sin prisas. Aunque todavía estáis cerca del pueblo, el agua, los árboles y las paredes de roca cambian por completo el ambiente del paseo.

Saltos de agua y pasarelas en el tramo fluvial del río Cerezuelo.
Saltos de agua y pasarelas en el tramo fluvial del río Cerezuelo.

Los puentes de madera: nuestra parte favorita

El sendero cruza varias veces el Cerezuelo mediante puentes de madera, de manera que vais caminando por ambas orillas. Entre un puente y otro aparecen pequeñas subidas, bajadas y rincones desde los que observar las pozas y los saltos de agua.

Uno de los puentes de madera que cruzan el río Cerezuelo.
Uno de los puentes de madera que cruzan el río Cerezuelo.

Por las márgenes crecen chopos, nogales e higueras, mientras que la humedad favorece el musgo en las rocas. Más arriba se encuentran otras pozas conocidas como el Pilón del Fresno y el Pilón de la Mina.

Para nosotros, esta fue la parte más bonita del recorrido. Los puentes encajan muy bien con el entorno y hacen que el paseo vaya cambiando, aunque sigáis siempre el mismo río. Si vais buscando una ruta para disfrutar del camino y parar a hacer fotos, aquí es donde más merece la pena entretenerse.

En enero encontramos, además, una imagen muy especial: del río salía una especie de humo que quedaba suspendido sobre el agua. Parecía una escena sacada de un cuento de hadas. Eso sí, junto al río hacía bastante frío. Si vais en invierno, os recomendamos llevar ropa por capas, porque en esta primera parte podéis necesitar más abrigo que durante las subidas posteriores.

El sendero junto al río Cerezuelo durante nuestra ruta de enero.
El sendero junto al río Cerezuelo durante nuestra ruta de enero.

Los escalones y los pequeños saltos de agua

Conforme avanzáis, el cauce se encaja entre paredes de roca y aparecen desniveles por los que el agua cae formando pequeños saltos. El camino tiene algunos escalones excavados en la roca y pasos que permiten continuar remontando el río.

Esta parte tiene un aspecto más recogido: las rocas quedan cerca, el agua baja entre ellas y hay superficies cubiertas de musgo. No es un paseo completamente llano, así que conviene contar con esas pequeñas subidas y mirar bien dónde apoyáis los pies.

Nosotros encontramos algunos tramos resbaladizos y otros con agua desbordada sobre el sendero y los escalones. Ese día pudimos sortearlos sin grandes complicaciones, pero había puntos en los que tocaba avanzar con cuidado. Unas zapatillas de suela lisa no serían nuestra elección para hacerla en invierno.

La subida hacia la cascada de la Malena

Para llegar a la Malena hay que dejar atrás el tramo más pegado al Cerezuelo. El camino empieza a ganar altura y el paisaje se abre: vais pasando del entorno húmedo y encajado del río a una senda de ladera con vistas más amplias.

En el entorno del antiguo molino de Tíscar se toma el camino hacia la cascada. Aquí se nota algo más el esfuerzo ya que hay un poco de cuesta, pero nada que no se pueda subir con un poco de paciencia. Hasta este punto, los puentes y las pozas hacen que vayáis enlazando paradas; al salir del cauce, la subida tiene más continuidad.

La cascada de la Malena

La cascada de la Malena cae por una pared de roca y es el otro punto que más nos gustó de la ruta. Se encuentra en el arroyo de la Hoz, por lo que no llegaréis a ella limitándoos a seguir siempre junto al río. Nosotros la vimos con bastante agua por ser invierno, aunque si vais en verano quizá la encontráis seca o con muy poca agua.

Nos parece que merece la pena añadir este tramo al paseo si vais en la época adecuada. Después de disfrutar de los puentes y las pozas, llegar a la cascada aporta un tramo algo distinto y da sentido a prolongar un poco la caminata.

Si repitiésemos, haríamos la versión del Cerezuelo con la cascada de la Malena. Es la combinación que recomendaríamos para conocer lo que más nos gustó sin dedicar más tiempo del necesario al recorrido.

La cascada de la Malena durante nuestra visita en enero.
La cascada de la Malena durante nuestra visita en enero.

El regreso a Cazorla desde la Malena

Si al llegar a la cascada habéis tenido suficiente, podéis completar una circular hacia Cazorla siguiendo vuestro track. Una de las opciones pasa por caminos entre huertas y enlaza con el entorno de la ermita del Ángel antes de regresar al casco urbano.

El paisaje del regreso es diferente: el río pierde protagonismo y aparecen terrenos de cultivo y zonas más abiertas. También hay recorridos que vuelven por el entorno del castillo de la Yedra, así que comprobad por dónde discurre vuestra ruta antes de empezar.

La continuación hasta La Iruela y su castillo

Los miradores y el entorno de la Virgen de la Cabeza

Si queréis seguir hasta La Iruela, tendréis que enlazar con los caminos que conducen hacia el pueblo vecino. Una de las variantes pasa por Nacelrío, los miradores de los merenderos de Cazorla y el entorno de la ermita de la Virgen de la Cabeza.

Vistas de Cazorla y del castillo de la Yedra desde la ladera.
Vistas de Cazorla y del castillo de la Yedra desde la ladera.

Esta prolongación cambia bastante la ruta. Dejáis los puentes y las pozas para avanzar por caminos más abiertos, con panorámicas del entorno de Cazorla. Puede encajaros si os apetece caminar más y unir los dos pueblos a pie.

A nosotros, sin embargo, la última parte hasta La Iruela se nos hizo algo monótona. Después del tramo junto al río y de la cascada, el resto del camino nos aportó menos. No nos pareció necesario alargar la ruta para disfrutar de lo mejor del recorrido.

Panorámica de Cazorla durante la continuación hacia La Iruela.
Panorámica de Cazorla durante la continuación hacia La Iruela.

La llegada a La Iruela

La variante larga permite terminar en La Iruela y acercarse a su castillo, situado sobre un peñón junto al pueblo. Si queréis visitar el interior del recinto, añadid tiempo aparte al paseo y comprobad los horarios antes de organizar el día.

Nosotros elegimos esta versión, pero os recomendamos visitar La Iruela en coche salvo que tengáis muchas ganas de seguir caminando. Así podéis dedicarle tiempo al pueblo y al castillo sin sumar el tramo que menos nos gustó.

El castillo de La Iruela entre los tejados del pueblo.
El castillo de La Iruela entre los tejados del pueblo.

Mejor época para hacer la ruta del río Cerezuelo

Hacerla en enero nos gustó mucho, especialmente por el ambiente que encontramos junto al río. Eso sí, lo ideal es que sea un día despejado para poder apreciar todos los colores del agua y la vegetación. A cambio, pasamos algo de frío en el tramo del agua y tuvimos que prestar atención a las zonas húmedas.

Si vais en invierno, llevad varias capas y aprovechad las horas de luz. La ropa que os viene bien mientras camináis junto al cauce puede sobraros cuando empecéis a subir hacia la cascada.

Primavera y otoño son quizá las mejores épocas para asegurarse un buen día de ruta, con temperaturas más suaves y vegetación que aun estará verde tras las lluvias del invierno En verano también se puede hacer, pero encontraréis seguramente menos agua y tendréis que salir muy temprano para no pillar las horas centrales de calor. Además imprescindible crema de sol, gorra y mucha agua en este último caso.

Qué llevar

Lo más útil para esta ruta es calzado con buen agarre y agua. Ya dependiendo de la estación os recomendamos ropa por capas en invierno, o una prenda para la lluvia si la previsión no es buena, y mucha protección solar y gorra para los meses de verano o primavera.

Llevad también el mapa descargado si podéis, ya que puede que se pierda la cobertura en alguna zona. Por la zona se enlazan distintos senderos, y elegir de antemano el recorrido os evitará acabar añadiendo kilómetros que no teníais previstos.

Dónde comer después de la ruta

Después de llegar a La Iruela regresamos andando a Cazorla y fuimos a comer a Buendi Cazorla. Era uno de los pocos sitios cuya cocina seguía abierta al llegar y menos mal, ya que tras la caminata, nos vino genial sentarnos un rato y comer tranquilamente. Es un sitio sin pretensiones con comida local y tapas a buen precio. Pedimos unas tapillas de queso de cabra y pollo frito, y estaba todo muy rico.

Tapa de queso de cabra en Buendi Cazorla.
Tapa de queso de cabra en Buendi Cazorla.
El pollo frito que pedimos en Buendi después de la ruta.
El pollo frito que pedimos en Buendi después de la ruta.

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Marga

Viajera incansable en busca de nuevas aventuras. Os llevo en cada viaje para motivaros a explorar y encontrar la magia en cada destino de manera auténtica y económica.

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