Qué ver en Sevilla en un fin de semana

Sevilla tiene algo especial que atrapa desde el primer momento. No es solo el calor que se siente en el ambiente (y creednos, a veces es mucho), sino la mezcla de historia, cultura y vida cotidiana que fluye por sus calles estrechas y plazas soleadas. Esta ciudad del sur de España es un sitio donde el pasado y el presente se encuentran en cada rincón, ofreciendo un sinfín de experiencias para quienes deciden explorarla. Desde sus monumentos históricos hasta sus bares de tapas siempre llenos de vida, Sevilla es un lugar donde las tradiciones se mantienen vivas con orgullo.

Preparaos para un fin de semana inolvidable en esta ciudad única, y acompañadnos en este recorrido por Sevilla, ideal para un fin de semana, donde os mostraremos cuales son los mejores lugares para visitar en Sevilla.

Día 1: Viernes tarde/noche

Setas de Sevilla

Podéis empezar vuestra escapada a Sevilla con un paseo tranquilo por el centro histórico de la ciudad y una visita a las Setas de Sevilla, oficialmente llamadas Metropol Parasol. Esta pieza de arquitectura moderna se alza en el corazón de la ciudad, ofreciendo vistas panorámicas desde su mirador. Ideal para una primera toma de contacto con Sevilla, os recomendamos subir al atardecer, cuando la luz baña la ciudad con tonos dorados, creando el escenario perfecto para fotos inolvidables. Además de disfrutar de las vistas, podéis explorar el mercado ubicado en su planta baja.

setas de sevilla
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Alameda de Hércules

Después de vuestra visita a las Setas, os podéis dirigir hacia la Alameda de Hércules. Este paseo, cuya entrada guardan dos columnas recuperadas de un templo romano del siglo II, es el lugar idóneo para cenar y sumergiros en el ambiente nocturno sevillano. La Alameda es conocida por su vida social, repleta de bares y restaurantes que ofrecen desde las tapas más tradicionales hasta propuestas culinarias innovadoras. Aquí podréis disfrutar de una cena en algunas de las múltiples terrazas que se distribuyen por toda la alameda, acompañados siempre de un buen ambiente. Es el final perfecto para vuestro primer día en Sevilla.

Día 2: Sábado

Catedral de Sevilla y Giralda

Tras reponer fuerzas, os recomendamos arrancar el día con una visita a la imponente Catedral de Sevilla, el mayor edificio gótico y la tercera iglesia más grande del mundo. Preparaos para quedar impresionados por su magnífica arquitectura, sus retablos dorados y la vasta historia que encierran sus muros. No os perdáis el Patio de los Naranjos, un remanso de paz con aroma a azahar. Y, por supuesto, la subida a la Giralda, el antiguo minarete de la mezquita sobre la que se construyó la catedral, es obligatoria. Desde su campanario tendréis una de las mejores vistas de Sevilla, un panorama extenso que os ayudará a entender la disposición y la belleza de la ciudad.

Este sitio no solo es un emblema de Sevilla, sino un lugar donde se fusionan siglos de historia, religión y cultura. La visita suele durar en torno a 1h incluyendo la subida al campanario. Además, justo al lado se encuentra la entrada al Patio de Banderas, desde donde se obtienen unas vistas preciosas de la Giralda, perfectas para unos buenos selfies.

Real Alcázar

Justo al lado de la Catedral, encontrareis el Alcázar de Sevilla, uno de los palacios en uso más antiguos del mundo y un verdadero testimonio de la historia viva de Sevilla. Este complejo palaciego tiene influencias que van desde el arte islámico hasta el barroco. Os perderéis entre sus patios y jardines, descubriendo rincones que parecen sacados de un cuento de hadas. El Patio de las Doncellas y el Salón de los Embajadores son solo dos de las maravillas que no podéis pasar por alto.

Además, sus jardines son el lugar ideal para dar un paseo tranquilo y escapar del bullicio de la ciudad, incluso en el corazón de Sevilla. Aquí, entre fuentes, pavos reales y una vegetación exuberante, encontraréis el espacio perfecto para relajaros y disfrutar de la paz que emana este lugar histórico. La entrada a estos se puede comprar de forma independiente al conjunto de palacios. 

El tiempo medio de visita es de 1h 30min a 2h, así que si vais justos de tiempo porque os habéis entretenido mucho en la Catedral tenedlo en cuenta por si tenéis que dejar la visita para el día siguiente o para la tarde. La entrada general cuesta 14,5€ y la reducida 7€. 

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Llegados a este punto seguramente os estaréis muriendo por comer algo y tomar una cervecita, así que para nosotros sería el momento perfecto para hacer una parada y picar algo. Os recomendamos echar un vistazo a nuestro artículo con los mejores sitios para comer en Sevilla.

Torre del Oro y Río Guadalquivir

Tras recuperar fuerzas con una buena comida, es el momento perfecto para dirigirse hacia la Torre del Oro, situada a orillas del río Guadalquivir. Este antiguo baluarte militar tiene ahora un pequeño museo naval en su interior y, lo mejor de todo, unas vistas preciosas del río y de la ciudad desde su terraza superior. La Torre del Oro es uno de esos iconos de Sevilla que no podéis dejar de visitar, incluso si solo es para admirarla desde fuera y sacar algunas fotos con el río de fondo.

Hablando del río Guadalquivir, ¿qué os parece la idea de dar un paseo por su orilla o, incluso mejor, disfrutar de un crucero al atardecer? Los hay de varios tipos y duraciones, y es una manera super bontia de ver la ciudad desde otra perspectiva. Veréis algunos puntos de interés como el Puente de Triana, el Pabellón de la Navegación y la Expo del 92. Además, es una experiencia super relajante que os permitirá tomar un respiro después de un día ajetreado.

torre del oro

Barrio de Triana

Para terminar el día, cruzad el puente hacia el barrio de Triana, conocido por ser uno de los lugares con más encanto de Sevilla. Pasead por las calles Betis, Pureza o Rocío, cada una con su propia historia y ambiente. Calle Betis, especialmente con sus casitas de colores, os ofrece vistas impresionantes de la Sevilla monumental al otro lado del río, perfectas cuando se encienden las luces al caer la noche.

En Triana, cada rincón tiene algo que contar, desde sus tradicionales corrales de vecinos hasta las modernas terrazas donde podéis tomar algo mientras disfrutáis del ambiente único de este barrio. No dejéis de probar algunas tapas en los bares locales o, si os coincide, disfrutar de un espectáculo de flamenco en vivo, que es sin duda uno de los grandes atractivos de Triana.

Además, Triana fue tradicionalmente un barrio de artesanos y ceramistas, por lo que si os interesa llevaros un recuerdo especial de Sevilla, este es el lugar para encontrarlo. Un paseo por sus calles al anochecer no solo es un deleite para la vista, sino también para el alma, al ser una de las experiencias más auténticas que Sevilla tiene para ofrecer.

Con esto, cerráis un día intenso por Sevilla. Después de descubrir algunos de los sitios más emblemáticos de la ciudad y sumergiros en la atmósfera única de Triana, es momento de descansar y recargar energías para el último día de vuestro fin de semana en esta ciudad encantadora.

Día 3: Domingo

Parque María Luisa

El último día por Sevilla os recomendamos empezarlo con un paseo tranquilo por el Parque de María Luisa, el pulmón verde de Sevilla y uno de sus espacios públicos más bonitos. Este parque, donado a la ciudad en 1893, es el lugar perfecto para disfrutar de un momento de paz y naturaleza en medio de la ciudad. Con sus amplias avenidas, estanques, fuentes y glorietas dedicadas a ilustres personajes de la historia y la literatura española, el Parque de María Luisa os invita a desconectar y relajaros en un entorno precioso.

Dentro del parque, no dejéis de visitar la Plaza de América, donde se encuentran el Museo de Artes y Costumbres Populares y el Museo Arqueológico, ambos albergados en impresionantes edificios construidos para la Exposición Iberoamericana de 1929. Este parque es el escenario ideal para dar un paseito, hacer algunas fotos o simplemente disfrutar bajo la sombra de sus árboles centenarios. Aquí, encontraréis rincones llenos de encanto y tranquilidad, perfectos para recargar las baterías antes de continuar con vuestro día en Sevilla.

Plaza de España

Tras dejar atrás el Parque de María Luisa, es el momento de visitar uno de los lugares más icónicos y fotogénicos de Sevilla: la Plaza de España. Construida también para la Exposición Iberoamericana de 1929, esta plaza es una obra maestra de la arquitectura regionalista, combinando elementos del renacimiento español y el mudéjar. La plaza es enorme, con un canal semicircular que la atraviesa, por el cual podéis alquilar una barquita y remar bajo sus puentes (aunque no es una actividad que recomendemos encarecidamente).

Cada tramo de la plaza está adornado con bancos y azulejos que representan las diferentes provincias de España, haciendo de este lugar un homenaje a la diversidad y riqueza cultural del país. Es el sitio perfecto para pasear y ¡buscar tu ciudad de origen para hacerte una foto con ella!

Palacio de San Telmo, Real Fábrica de Tabaco y Hotel Alfonso XIII

Ya de vuelta camino al centro de la ciudad, os recomendamos pasar por el exterior del Palacio de San Telmo, un impresionante edificio barroco que actualmente sirve como sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. A pocos pasos, encontraréis la antigua Real Fábrica de Tabaco, ahora parte de la Universidad de Sevilla, famosa por ser el escenario de la ópera «Carmen». Y no muy lejos, el Hotel Alfonso XIII, uno de los hoteles más lujosos y emblemáticos de Sevilla donde se alojan todas las personalidades famosas cuando van a Sevilla, ofrece una fachada digna de admirar. Si queréis verlo por dentro os recomendamos tomar un café/té que será de lo más asequible que haya en la carta. 

Archivo de Indias

El Archivo de Indias, declarado Patrimonio de la Humanidad, es un tesoro de la historia documental de España en América y Filipinas. Ubicado en un edificio renacentista que originalmente fue la Lonja de Mercaderes, este archivo alberga millones de documentos que abarcan tres siglos de historia colonial. Aunque pueda parecer un lugar para investigadores y académicos, la verdad es que su exposición permanente ofrece una fascinante ventana al pasado que puede ser disfrutada por todos. No os perdáis la oportunidad de echar un vistazo a mapas antiguos, planos y documentos que narran la épica de la exploración y colonización españolas. Además, la entrada es gratuita, lo que lo convierte en una parada cultural imprescindible en Sevilla.

Barrio de Santa Cruz y Judería

Para cerrar vuestro fin de semana en Sevilla si aún os quedan fuerzas, os recomendamos adentraros en el laberinto de calles estrechas y plazas escondidas del Barrio de Santa Cruz, la antigua judería de Sevilla. Este es el corazón histórico de la ciudad, y caminar por él es como viajar en el tiempo. Encontraréis rincones llenos de encanto, patios andaluces decorados con azulejos y plantas, y balcones llenos de flores. Es el lugar perfecto para perderse a propósito y descubrir pequeñas tiendas de artesanía, cafés acogedores y tabernas donde poder degustar las últimas tapas antes de despediros de la ciudad.

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