Dónde tapear en el Tubo Zaragoza

Si estáis de visita por Zaragoza, El Tubo es una parada obligatoria. Este laberinto de callejuelas en pleno centro histórico es el paraíso del tapeo: bares míticos, tapas creativas, tradición y sabor en cada esquina. Aquí se viene a picar, a compartir y a dejarse llevar por el ambiente. En este artículo os contamos nuestros sitios favoritos para tapear en El Tubo, con propuestas para todos los gustos: desde las clásicas croquetas hasta creaciones más gourmet… y sí, también hay opciones sin gluten. ¡Id abriendo el apetito que empezamos!

Índice
  1. Bar El Champi
  2. La Ternasca
  3. El Meli del Tubo
  4. La Miguería
  5. Los Victorinos
  6. CroquetArte Tubo
  7. El Truco

Bar El Champi

Un clásico de El Tubo que no falla: Bar El Champi es de esos sitios donde sabes a lo que vas y, sinceramente, nunca decepciona. Con su barra de metal y ambiente de toda la vida, es uno de esos bares que respiran autenticidad.

Aquí se viene a por una cosa y solo una: su mítico pincho de champiñones. Tres champis bien gordos a la plancha, montados sobre pan y bañados en una salsa verde deliciosa que chorrea (literalmente) por todas partes. No te lo pienses mucho, pídelo, servilleta en mano, y a disfrutarlo como se merece. Es un bocado simple pero absolutamente adictivo.

No es un sitio para sentarse ni para largas sobremesas. Esto es tapeo rápido, sabroso y directo al paladar. Perfecto para arrancar una ruta o hacer una parada entre vermuts. El ambiente es animado y siempre hay gente, lo cual ya dice mucho.

  • Precio medio por persona: 5-8€ (con un pincho y una bebida)
  • Plato favorito: Pincho de champiñones con salsa verde

La Ternasca

Si queréis probar un buen plato de ternasco de Aragón en pleno centro de Zaragoza, La Ternasca es una apuesta segura. Este restaurante, también en El Tubo, está especializado en este producto tan local, y lo trata con mucho mimo y creatividad.

Nos pedimos unos huevos rotos con ternasco, que estaban buenísimos: el ternasco meloso, bien cocinado y con sabor de esos que te hacen mojar pan. Eso sí, las patatas eran tipo chips caseras, lo cual no está mal, pero nos habría gustado más que fueran fritas normales. También probamos su croquetón de ternasco, enorme y sabrosísimo, con esa bechamel untuosa que pide a gritos una caña.

El local es acogedor, con toques rústicos y modernos a la vez. Tiene una pequeña terraza, perfecta si pilláis buen tiempo, y el ambiente es bastante animado sin llegar a ser agobiante. Ideal para una comida relajada o una cena con amigos probando especialidades aragonesas.

  • Precio medio por persona: 20-25€
  • Plato favorito: Huevos rotos con ternasco

El Meli del Tubo

El Meli del Tubo es uno de esos rincones del casco antiguo que sorprenden. A medio camino entre lo tradicional y lo moderno, su carta está llena de platos creativos con producto local, perfectos para salir del típico tapeo sin complicarse demasiado.

Nosotros probamos sus chupa-chups de ternasco con queso de cabra: una combinación atrevida y deliciosa, con un contraste de sabores que funciona sorprendentemente bien. También probamos el solomillo con foie, jugoso y con ese punto goloso del foie que lo hace irresistible. Dos platos que, aunque no son muy grandes, tienen un nivelazo y están pensados para compartir y disfrutar.

El local es pequeño pero con mucho encanto, decorado con gusto y siempre con buen ambiente. Ideal para una cena informal con ese punto “gastro” que se agradece. Además, el servicio fue muy atento y rápido, cosa que no siempre se encuentra en la zona.

  • Precio medio por persona: 20-25€
  • Plato favorito: Chupa-chups de ternasco con queso de cabra

La Miguería

Si os apetece probar unas buenas migas aragonesas, La Miguería es vuestro sitio. Está en pleno Tubo y, como su nombre indica, aquí las migas son las auténticas protagonistas. Hay varias versiones, pero todas tienen ese sabor casero que te transporta a la cocina de la abuela.

Nosotros pedimos las migas con chorizo, que estaban espectaculares: sueltas, sabrosas y con el punto justo de grasa para que resulten golosas sin ser pesadas. Para equilibrar, compartimos una ensalada de tomate con ventresca, fresca y de muy buena calidad. Perfecta para “rebajar” un poco el festín miguelero.

El local es sencillo, con mesas de madera y un ambiente muy de bodega. Ideal para una comida informal y contundente, sobre todo en días frescos o si venís con hambre de verdad. Además, el servicio es rápido y muy simpático.

  • Precio medio por persona: 18-20€
  • Plato favorito: Migas con chorizo

Los Victorinos

A 5 minutos del Tubo, los Victorinos es un clásico entre los bares de pinchos en Zaragoza. De los castizos con barra estrecha, ambiente apretado y una carta de tapas que justifica cada minuto de espera. Porque sí, conseguir sitio no es fácil, pero una vez dentro, la experiencia lo compensa con creces.

Probamos varias de sus especialidades: unas albóndigas jugosas y bien condimentadas; un canelón de bacalao suave y sabroso; y lo mejor de todo, su croquetón de cocido, que fue directamente una locura: crujiente por fuera, cremoso por dentro, con todo el sabor del puchero en cada bocado. Solo por eso ya merece la visita.

El sitio es pequeño y siempre está lleno, así que lo ideal es ir pronto o con paciencia. El servicio va a mil por hora, pero siempre con una sonrisa. Perfecto para una parada rápida y disfrutar de pinchos bien hechos, sin florituras.

  • Precio medio por persona: 12-18€
  • Plato favorito: Croquetón de cocido

CroquetArte Tubo

Si sois fans de las croquetas, Croquet Arte es parada obligatoria en Zaragoza. Este pequeño local especializado en este clásico de la cocina española le da una vuelta creativa al concepto, ofreciendo versiones gourmet que van más allá de lo tradicional.

Nos lanzamos a probar varias: la de ternasco, con sabor potente y muy de la tierra; la de risotto, cremosa y con un toque italiano inesperado; y la de boletus, perfecta si os gusta ese sabor más terroso. Como remate dulce, pedimos la croqueta de Oreo. Original, sin duda, aunque no fue nuestra favorita… pero oye, hay que probarla al menos una vez.

El sitio tiene un rollo informal, ideal para una comida rápida o tapeo entre amigos. No esperéis grandes lujos, pero el ambiente es muy majo y el servicio rápido. Es perfecto para una ruta por El Tubo o como parada entre bares.

  • Precio medio por persona: 12-15€
  • Plato favorito: Croqueta de risotto

El Truco

Si buscáis un sitio de tapeo en Zaragoza donde se pueda comer sin gluten sin renunciar al sabor, El Truco es una opción genial. Aunque nosotros no lo hemos probado aún, varios amigos nos lo han recomendado muy fuerte, sobre todo si tenéis alguna intolerancia o simplemente queréis probar cocina sin gluten bien hecha.

Nos han hablado maravillas de sus croquetas sin gluten, que según nos cuentan, no tienen nada que envidiar a las "normales": crujientes por fuera, cremosas por dentro y con mucho sabor. También nos recomendaron los huevos rotos con carrillera, un plato para mojar sin parar.

El local tiene un rollo informal y acogedor, ideal para ir en grupo. Además, se agradece que todo esté tan bien adaptado, con una carta pensada para que nadie se quede sin probar tapas por culpa de las intolerancias.

  • Precio medio por persona: 15-18€
  • Plato favorito: Huevos rotos con carrillera (según nuestros informantes)

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Marga

Viajera incansable en busca de nuevas aventuras. Os llevo en cada viaje para motivaros a explorar y encontrar la magia en cada destino de manera auténtica y económica.

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